Guardianes y Guías

Ángeles guardianes y guías espirituales ¿Qué los diferencia?

¿Has tenido momentos extrasensoriales? ¿En ocasiones sientes que alguien te observa? Esas experiencias son reales, se trata de los ángeles guardianes y los guías espirituales que están contigo en todo momento. Que no podamos verlos no significa que no se encuentren allí, ellos se mantienen a nuestro lado para protegernos y guiarnos por el camino correcto.

Son dos seres celestiales diferentes pero con una misma misión y para conectarte con ellos es necesario que entiendas sus diferencias. Vamos a enseñarte qué son los ángeles y quiénes son los guardianes espirituales.

 

Los ángeles

Los seres alados existen desde antes de la humanidad, son una creación de Dios y lo más cercano que tenemos de él en la tierra. Tienen poderes sobrehumanos, viven en el cielo y vienen a nuestro plano terrenal con la misión de ser mensajeros del mundo celestial y protectores de la humanidad.

La existencia de los ángeles está reseñada en las santas escrituras y siempre han estado al resguardo del hombre. Son tan importantes que según lo dice la Biblia Dios envió al ángel Gabriel como su mensajero para anunciar la llegada a la tierra de su único hijo.

¡Hay tantos seres alados como personas en el mundo! Desde el momento de nuestro nacimiento se nos asigna un ángel de la guarda, él estará junto a ti hasta el día de la muerte cuando será entonces tu guía de camino al cielo.

Cuando somos niños estamos muy conscientes de la existencia del ángel de la guarda porque se nos enseña a dirigir nuestras oraciones hacia él pidiendo protección. Lamentablemente con el pasar de los años abandonamos esa costumbre pero aún así ellos permanecen a nuestro lado.

Siempre estamos a tiempo de conectarnos con ellos y con las señales que nos envían para hacer nuestras vidas más seguras y felices. Con simples rituales puedes recibirlos en tu corazón y hacerles saber cuán agradecido estás por su compañía.

Los guías espirituales

La vida más allá de la muerte sí existe, cuando el hombre se desprende de su cuerpo físico atraviesa a un plano celestial en el que se le permite evolucionar y parte de esa metamorfosis consiste en ser guías espirituales.

Los padres fallecidos, abuelos, hermanos, personas que estuvieron muy vinculadas a nosotros en vida y que dejaron una huella imborrable en nuestra existencia pueden ser en el presente nuestros guías espirituales.

Quizás en algún momento hayas percibido el perfume de alguien que amabas y ya no está, escuchaste su voz o sentiste su presencia. La explicación a esto es que, puede haberse convertido en tu faro y siempre te acompaña.

Los guías espirituales son almas que evolucionan y vienen a la tierra para alcanzar un nuevo nivel celestial, cumplen una misión tras hacer una transición al más allá.

Una de las formas más comunes de conectarnos con los guías espirituales es a través de los sueños. Cuando dormimos profundamente nuestro cuerpo entra en un estado de relajación total y la mente se desconecta del cuerpo, queda vulnerable a las experiencias extrasensoriales y es justo en ese momento que nuestros guías espirituales se manifiestan para darnos mensajes importantes, queda de nuestra parte interpretarlos y tomar los consejos.

Diferencias entre ángeles y guías espirituales que debes saber

Aunque tienen la misma misión en la tierra, son seres de luz distintos. Esto es lo que debes saber para diferenciarlos:

  • A los ángeles podemos denominarlos guardaespaldas, uno fue asignado a ti directamente del cielo en el momento de tu nacimiento. Mientras que un guía espiritual llega a tu cuidado por su propia voluntad.
  • Los ángeles no han tenido forma humana, son divinidades del cielo. Los guías espirituales sí han pasado por el plano terrenal y apenas empiezan una evolución espiritual.
  • Los ángeles están a nuestro lado siempre, nunca se apartan de nosotros. Sin embargo, los guías llegan a brindar ayuda en el momento que los necesitamos.
  • Los seres alados tienen vibraciones extrasensoriales superiores porque fueron creados directamente por Dios.